Reseña de Perfume: Elizabeth Arden 'Green Tea'
Por la Redacción de Mujer Total
"Ha sido el único perfume por el que mi esposo me ha preguntado el nombre. Un día que lo abracé y él olió mi antebrazo, me preguntó espontáneamente: '¿Cómo se llama ese perfume?'".
No hay mejor prueba de fuego para una fragancia que un cumplido inesperado. Y es que el clásico Green Tea de Elizabeth Arden, perteneciente a la familia olfativa Cítrica Aromática, es una verdadera joya oculta. Considerando el precio tan accesible de su botella, estamos ante una adquisición excepcional, pero que requiere de una usuaria dispuesta a experimentar su desarrollo.
La evolución en la piel
La experiencia inicia con una apertura fresca y sumamente agradable, característica de sus notas cítricas. Sin embargo, su fase de transición es audaz. La propia usuaria nos comparte: "El perfume me gusta mucho, es ligero al principio y atrayente al final. Si bien el desarrollo medio no es mi favorito, pues puede llegar a aturdir un poco, la resolución vale toda la pena".
Esta sensación de densidad durante las notas de corazón se debe a la peculiar mezcla de almizcle, hinojo y un clavel picante. En días de calor extremo, esta combinación puede resultar pesada para olfatos no acostumbrados. Por ello, el secreto para dominar esta fragancia es el clima: su momento de máximo esplendor ocurre en días templados, especialmente durante las últimas semanas del verano.
El secado: una adicción olfativa
El verdadero triunfo de Green Tea reside en su fase final. "Para llegar a este punto hay que ser un poco paciente, pues el perfume tiene una larga duración, pero esa estela final es simplemente exquisita", añade nuestra reseñista. Ese deseo incontrolable de oler el antebrazo una y otra vez se le atribuye magistralmente a la fijación del musgo de roble en la piel, creando un final limpio, verde y profundamente atrayente.
Pirámide Olfativa
Para comprender mejor su estructura, desglosamos sus ingredientes clave:
Salida (Apertura)
Limón, bergamota, menta, cáscara de naranja y ruibarbo.
Corazón (Desarrollo)
Clavel, hinojo, jazmín, almizcle, musgo de roble y ámbar blanco.
Fondo (Secado)
Té verde, jazmín, almizcle, musgo de roble, semillas de apio, alcaravea y clavos de olor.
En definitiva, Green Tea nos recuerda que el verdadero estilo no se trata de etiquetas, sino de saber llevar los aromas correctos en la temporada perfecta.
