Hace más de 32 años, Marisa Lazo comenzó a hornear pasteles desde su casa en Guadalajara, México, sin imaginar que ese gesto cotidiano se transformaría en una historia que hoy inspira a miles de mujeres.

En una entrevista, al ser cuestionada sobre cómo manejaba el riesgo, respondió con una serenidad que solo da la experiencia: “¿Cuál riesgo? Si todo salió de los pasteles”. Y quizá ahí está una de las claves de su éxito: empezar con lo que tienes, confiar en tu talento y avanzar paso a paso.

Con disciplina y una visión clara, Marisa fue haciendo crecer su negocio de manera orgánica, conforme aumentaba la demanda y reinvirtiendo constantemente sus ganancias.

Caso de emprendimiento exitoso: Pastelerías Marisa

Da el primer paso hacia tu propio negocio

Si tienes una idea rondando tu mente, este puede ser el momento de darle forma. Hoy, emprender también significa tener presencia en el mundo digital, y crear una página web es uno de los primeros pasos.

La revista que estás leyendo está alojada en Hostinger, una plataforma accesible y fácil de usar que te permite construir tu sitio sin complicaciones. Porque empezar no debería ser difícil, ni costoso.

A veces, todo comienza como en esta historia: con algo pequeño, hecho con cariño… y la decisión de compartirlo con el mundo.

Todo comenzó con un pay de pera con almendras que le encargó una amiga, después de probar uno que ella misma había preparado. Marisa lo hizo con gusto y, en un inicio, ni siquiera pensaba cobrarle; sin embargo, su amiga insistió en pagarle. Los comensales quedaron tan encantados que pronto llegaron más pedidos: uno tras otro, sin parar. Lo que empezó como un detalle entre amigas creció hasta llenar su garaje de hornos, largas jornadas de trabajo y una convicción cada vez más fuerte: su pasión tenía un lugar en el mundo.

El crecimiento fue tal que Marisa tuvo que instalar más hornos en su garaje para poder cubrir la demanda. Así, lo que empezó como un gesto entre amigas se transformó en un negocio en expansión.

Con el tiempo, su experiencia y visión la llevaron a convertirse en inversionista en Shark Tank México, donde apoya a nuevos emprendedores. Hoy en día, es reconocida como la creadora de una de las cadenas de pastelerías más importantes en Guadalajara y Guanajuato.

Además, es autora del libro La ambición también es dulce, donde comparte sus aprendizajes como mujer emprendedora y relata cómo construyó una empresa exitosa basada en el talento, la constancia y la empatía.